Proteger la participación en la vida cívica

Para la Iglesia católica, la participación en la vida cívica no es meramente un acto político, sino una cuestión de dignidad humana y de bien común. La importancia de la participación electoral tiene profundas raíces en la doctrina social católica, desde santo Tomás de Aquino hasta las enseñanzas magisteriales modernas.

Este aspecto de nuestra labor actual se basa en los principios de la la Doctrina Social de la Iglesia, que protege la dignidad de todo el pueblo de Dios mediante la defensa de su derecho al voto y la capacidad de cada persona para responder a la llamada a la comunidad y a la participación en sus responsabilidades cívicas. 

En momentos en los que las normas democráticas se debilitan, la Iglesia católica cuenta con una historia inspiradora en todo el mundo como fuerza esencial para salvaguardar y fomentar la democracia.

Tres formas de participar:

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Invita a líderes comunitarios e institucionales a la conferencia teológica virtual que se celebrará los días 16 y 17 de septiembre. ¡Plantéate organizar una sesión para verla juntos en tu comunidad!

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Prepárate para dar testimonio público y ofrecer apoyo continuo tanto el día de las elecciones como después. Algunas ideas: 

  • Organizar actividades de información o inscripción de votantes en los «Domingos de Votación en Comunión»

  • Invita a un responsable electoral con el que te hayas reunido a un acto comunitario

  • Organizar desplazamientos en grupo a los colegios electorales 

  • Invita a la gente a que traiga su papeleta de voto por correo a la iglesia: «Bendice las papeletas»

  • Contratación de 30 capellanes electorales —pueden ser clérigos o laicos—

¿Qué enseña nuestra Iglesia sobre la democracia y la vida cívica?

Las normas y la concepción de la democracia en Estados Unidos se basan en las enseñanzas de grandes teólogos católicos. Santo Tomás de Aquino, en la *Summa Theologica*, defendió una constitución mixta que incluía «el gobierno del pueblo, en la medida en que los gobernantes puedan ser elegidos entre el pueblo y este tenga derecho a elegir a sus gobernantes». (Summa Theologica, q. 105)

El Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia (408) dice lo siguiente sobre las instituciones y la democracia: «El Magisterio reconoce la validez del principio relativo a la separación de poderes en un Estado: “es preferible que cada poder esté contrapesado por otros poderes y por otras esferas de responsabilidad que lo mantengan dentro de los límites adecuados. Este es el principio del “Estado de derecho”, en el que la ley es soberana, y no la voluntad arbitraria de los individuos”».

¿Por qué ahora? ¿Qué está en juego para nuestros seres queridos en estas elecciones?

Los obispos Perry y García han escrito recientemente: «La solidaridad católica nos exige defender la dignidad sagrada de cada persona y alzar la voz con valentía siempre que esté en juego la justicia, especialmente cuando se ponen en peligro los derechos de las comunidades históricamente marginadas. La solidaridad no es pasiva; nos llama a la atención, al acompañamiento y a la determinación moral».   

  • Informe de Human Rights Watch Informe Mundial 2026 de Human Rights Watch señala que, según algunos indicadores, la democracia ha vuelto a los niveles aproximados de 1985, y que alrededor del 72 % de la población mundial vive bajo un régimen autocrático.

  • En Estados Unidos, la redistribución de circunscripciones en muchos estados ha mermado la capacidad de los ciudadanos para participar de forma significativa en las elecciones.  

«Hoy en día, muchas comunidades de color se preocupan por cómo los acontecimientos recientes afectarán a su representación equitativa y a su futura participación en el proceso democrático. Haciéndonos eco de nuestro Santo Padre, el Papa León XIV, afirmamos el valor de la democracia “en la medida en que garantiza la participación efectiva de los ciudadanos” como reflejo de su dignidad. Durante décadas, los obispos de Estados Unidos han defendido el derecho de los ciudadanos con derecho a voto a participar plenamente en la vida pública, incluida la protección del derecho al voto». (Monseñor Daniel E. García, presidente del Subcomité para la Promoción de la Justicia Racial y la Reconciliación de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos)

  • El Departamento de Justicia de EE. UU. ha demandado a 23 estados por negarse a facilitar los censos electorales

  • La actual campaña del Gobierno para aprobar la Ley SAVE (Safeguard American Voter Eligibility) dificultaría el registro y la participación de los votantes