Los jóvenes latinos y su compromiso con la justicia social están marcando el futuro de la Iglesia católica

Por Hoffman Ospino | 24 de marzo de 2026

El Miércoles de Ceniza de 2026, dos sacerdotes católicos y una religiosa entraron en un centro de la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE) en Broadview, Illinois, para celebrar una misa con los detenidos que se encontraban allí.

Podría parecer un acto sencillo y rutinario: una ceremonia religiosa para marcar el inicio de la Cuaresma. Sin embargo, la misa supuso una victoria legal para la Coalición para el Liderazgo Espiritual y Público, con sede en Chicago. Entre sus fundadores se encuentran Michael N. Okińczyc-Cruz y Joanna Arellano-González, una joven pareja casada dedicada a la defensa de los derechos de los migrantes.

La coalición y otros líderes católicos demandaron al Gobierno de Trump después de que se bloquearan los intentos de proporcionar asistencia espiritual a los detenidos en 2025. En febrero de 2026, un juez federal ordenó a las autoridades que permitieran la entrada del clero con motivo del Miércoles de Ceniza.

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