Es una época sagrada, pero a los inmigrantes detenidos se les niega la posibilidad de celebrarla

Algunos grupos religiosos han presentado demandas para obtener acceso, mientras que a otros se les ha denegado la entrada a los centros de detención.

Dado que la Administración Trump ha incrementado drásticamente el número de personas recluidas en centros federales de detención de inmigrantes, el acceso de los detenidos a la atención médica, a una alimentación adecuada, a la higiene básica y a la asistencia jurídica ha sido objeto de escrutinio.

Sin embargo, las últimas semanas también han puesto de manifiesto otra necesidad básica de la que, según los defensores de los derechos humanos, se está privando a los detenidos: la posibilidad de practicar su culto. Sus preocupaciones se han intensificado al comenzar dos épocas importantes, la Cuaresma y el Ramadán, para los cristianos y los musulmanes.

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Photo Credit: Nancy Obyrne

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