El obispo Rodríguez, funcionarios del Vaticano y católicos locales rezan el rosario frente al nuevo centro de detención de ICE en Hudson

Por Joe Donelson

En las amplias y extensas llanuras de Hudson, Colorado, un grupo reducido de católicos, líderes religiosos y representantes de derechos humanos se reunió el 10 de julio para rezar el rosario. Justo frente al centro penitenciario de Hudson, actualmente desocupado, el grupo intercedió por quienes ocuparán las instalaciones cuando este vuelva a abrir sus puertas como centro de detención de 1.200 plazas para el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE).

El encuentro, presidido por el obispo auxiliar de Denver, Jorge Rodríguez, contó con la presencia de una delegación del Encuentro Mundial de Movimientos Populares del Dicasterio para la Promoción del Desarrollo Humano Integral, que colabora con organizaciones de base y dirigidas por la comunidad que tratan de hacer frente a la injusticia estructural, económica y racial en todo el mundo. La delegación del Vaticano y de la Iglesia católica internacional incluía a César Piscoya, asesor del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM) y amigo de toda la vida del papa León XIV, y a Luca Casarini, fundador de Mediterranea Saving Lives y coordinador de asuntos sociales del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM).

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